Terapia de Pareja



¿Cuándo acudir?

Las parejas  vienen a terapia cuando ocurre son consciente de que hay una crisis y a pesar de todos los intentos no son capaces de solucionar sus problemas, con lo que la continuidad de la pareja se ve amenazada y se vive la pareja como fuente de sufrimiento.

Los principales motivos de consultas suelen ser derivados de problemas en la comunicación, dificultades con el deseo sexual, malestar en la convivencia, infidelidades, así como cambios importantes derivados de los ciclos vitales u otros acontecimientos.

En la terapia de pareja es un  espacio para resolver: Poder hablar de una forma conjunta, que cada uno de los miembros se pueda sentir entendido y escuchado, y tratar de encontrar soluciones para que tanto a nivel individual como pareja puedan salir de la situación actual en las que se encuentran estancados.

¿Qué problemas aborda la terapia de pareja? 

  • Falta de deseo sexual
  • Desenamoramiento y/o enamoramiento de tercera persona.
  • Cambio en la orientación sexual
  • Falta de compromiso.
  • Falta de comunicación
  • Fracaso del proyecto común.
  • Alejamiento de la pareja a causa del trabajo u otras causas.
  • Infidelidades.
  • Búsqueda continua de la pasión.
  • Luchas de poder: quien maneja el dinero, quien toma las decisiones…
  • Falta de implicación dentro de la pareja.
  • Problemas referentes a las tareas propias de la convivencia (gestionar la economía de la casa, cocinar, lavar la ropa, cuidar hijos, arreglar desperfectos…)
  • Problemas emocionales que afectan a la relación.
  • Crisis derivadas de ciclos vitales que afectan a la relación: llegada del primer hijo, embarazo deseado o no deseado, abortos, infertilidad, accidentes, enfermedades de alguno de los miembros de la pareja, enfermedad o fallecimiento de familiares cercanos…
  • Problemas de compenetración (si los dos aportan a la relación o es uno el que continuamente tira y se ocupa del otro).
Es imprescindible que los dos miembros de la pareja se impliquen y acudan a las sesionesLa terapia de pareja ayudará a que la relación de pareja mejore, en caso de que ambos miembros se quieran y estén dispuestos a colaborar para superar sus dificultades; o a separarse de una forma más sana, en aquellos casos en que uno o ambos miembros de la pareja no quieran continuar con dicha relación.